jueves, 4 de mayo de 2017

Gureconsejo: Huertos Urbanos


 
Se acerca el buen tiempo y los balcones y terrazas van cogiendo protagonismo en nuestros hogares. Una de las formas útiles de las que podemos dar uso a nuestros espacios exteriores es habilitándolos como huertos, donde vamos a poder cultivar un sinfín de plantas, que van a ir directas a nuestros platos.
En este post vamos a dar unas pautas rápidas y sencillas con las que podemos empezar a dar forma a nuestro huerto, siempre teniendo en cuenta nuestra experiencia y mano con las plantas.
 
1.    Situación
 
Lo más importante para situar nuestro huerto es tener en cuenta la cantidad de luz de la que dispondrá, por lo que es muy interesante ver el soleamiento de nuestras terrazas, tratando de aportar una exposición continua al sol. Sabemos que la orientación de cada vivienda nos limita en este aspecto, por lo que vamos a tratar de asegurarnos de que el espacio en el que hemos situado nuestro huerto recibe entre 5-6 horas de luz solar al día. Si tenemos la suerte de contar con una orientación SUR o SUROESTE lo tenemos hecho, pero si no es así tenemos que plantearnos seriamente el tipo de plantas o semillas que vamos a cultivar, eligiendo plantas que se puedan cultivar con menos horas de luz, entre ellas las verduras de hoja ancha como las lechugas, acelgas... y muchas plantas aromáticas.
 
Si disponemos de una ubicación en la que la luz es más justa, el pintar las paredes de blanco, va a hacer que haya más luminosidad.
Otro punto a tener en cuenta a la hora de ubicar las plantas es el agua, hay que tratar de tener un grifo lo más cerca posible. Somos conscientes de que es complicado tener una toma de agua en el balcón o terraza, por lo que ubicar nuestra cosecha cerca de la cocina es una de las mejores opciones, ya que contaríamos con un acceso directo para el agua, muchas veces solventable con una manguera alargadora, y a la hora de recoger los frutos de nuestro huerto vamos a pasar de ser km0 a m0.
 
2.    Elementos portantes
 
Ya hemos decidido en qué lugar de la casa vamos a situar nuestro huerto, ahora nos queda decidir el cómo, y esta decisión va a estar, principalmente, a merced del tamaño del balcón.
Si tenemos  poquito espacio, vamos a tener que optar por maceteros convencionales o sacos de rafia, si conseguimos que tengan una profundidad de 30cm sería perfecto. Si este es nuestro caso, tenemos que tener muy en cuenta las necesidades de tierra que tiene cada planta, por ejemplo, las plantas aromáticas necesitan menos tierra que el resto de plantas.
SI tenemos más espacio, podemos optar por mesas de cultivo con patas, que podemos encontrarlas en diferentes superficies comerciales o, si somos más manitas, podemos hacerlas nosotros mismos con pallets de madera.
 
Como consejo os diríamos que tratarais de colocar los maceteros y mesas a una altura en la que os sea cómodo trabajar, de manera que la postura no nos cause lesiones o haga que se resientan las que ya tenemos.
 
Cuando el espacio es muy reducido también podemos optar por hacer jardines verticales, de manera que aprovechamos toda la superficie del balcón a la vez que damos un toque estético muy interesante.
3.    Tratamiento de la tierra.
 
En función de las especies que queramos plantar vamos a tener necesidades diferentes, ya que el mismo ph de la tierra puede que sea el correcto para unos cultivos pero no para otros, así que os dejamos  el link a esta página para que podáis comprobar el tipo de tierra que más le conviene a la planta que queréis cultivar o qué planta podéis cultivar en función del tipo de tierra con el que contáis:
 
 
4.    Espacio entre las plantas.
 
Como ya hemos mencionado a la hora de seleccionar el lugar en donde vamos a situar nuestro huerto, hay plantas que necesitan menos horas de sol, incluso prefieren la semisombra, para crecer. Es por ello que tenemos que poner en primera fila las plantas que más luz necesitan, de manera que sean éstas las que más horas de sol reciban, y al mismo tiempo den sombra a las plantas que no se llevan tan bien con Lorenzo. Otra opción es la de escalonar los tiestos de forma que todas reciban luz por igual.
A la hora de plantar siempre hay que tener en cuenta las distancias mínimas que van a necesitar entre ellas para no obstaculizarse unas a otras, ya sea por el sol, necesidad de agua o por los nutrientes de la tierra. Para ello es muy importante informarse, preguntar, investigar... porque como hemos dicho antes, cada planta tiene sus necesidades.
Este sería un buen ejemplo de un huerto de verano:

 
5.    Riego.
 
Ya hemos colocado nuestras macetas/mesa cerca de una toma de agua, de forma que regar nos resulte más fácil. Otra opción puede ser la de instalar un pequeño depósito de agua que se pueda programar y al que se le puedan acoplar mangueras con goteros.
Las plantas que están en macetas necesitan más agua que las que están en la tierra, por lo que vamos a tener que prestar mucha atención a que la tierra cuente con la humedad adecuada para el tipo de cultivo que estemos llevando a cabo. Como norma general se regará una vez al día, pero hay que tener en cuenta que las necesidades de agua varían en función de la temperatura y humedad ambiente, por lo que vamos a tener que estar muy atentos.
 
En general podemos diferenciar entre dos tipos de riego:
- Riego manual. Si el huerto es pequeño puedes utilizar una regadera de florón, que arroja una lluvia suave y fina, o bien una manguera con pistola.
- Riego automático. Si tu idea es instalar varios recipientes y quieres ahorrarte la tarea de regar, lo mejor es instalar un sistema de riego automático por goteo, controlado con un programador.

 
Además de lo que hemos comentado previamente, tener un pequeño huerto en casa, aunque sólo sea con hierbas aromáticas no sólo es económico y favorece al medio ambiente, sino que puede ser una actividad muy educativa para los más pequeños, de manera que ellos también puedan colaborar y ver que si cuidamos, mimamos y regamos las plantas crecerán para darnos su hoja o fruto.
 
 
 

jueves, 6 de abril de 2017

GureConsejo: Energías renovables I


Hoy en día, la sociedad está tomando cada vez más conciencia del impacto que causan nuestras actividades en la naturaleza y en el medio ambiente, y con ello se está buscando un mejor aprovechamiento de los recursos que la Tierra nos ofrece. En la arquitectura está pasando lo mismo. La construcción es uno de los mayores consumidores de recursos energéticos y naturales que hay, y por tanto, hay que saber hacer un buen uso de ello.

Cada vez escuchamos más hablar de la palabra “sostenible”, pero ¿qué es la sostenibilidad en la construcción? La sostenibilidad busca alcanzar un equilibrio entre nuestro confort y comodidad, el respeto al medio ambiente, la eficiencia y un ahorro económico. Esto implica que todos los factores involucrados en el proceso constructivo, desde el diseño hasta los materiales e instalaciones, se vean implicados.

En el post de hoy, comenzaremos a hablar de las energías renovables aplicadas a la arquitectura, en concreto de la energía solar, que junto con la aerotermia, biomasa y geotermia es uno de los sistemas más conocidos.

Aspectos a tener en cuenta

La energía solar, gratuita y prácticamente inagotable se puede utilizar de dos modos, con el fin de dar uso a diferentes funciones: 
  1. Energía solar térmica: los paneles solares calientan el agua y sirven de apoyo a los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria.
  2. Energía solar fotovoltaica: la energía captada por los paneles fotovoltaicos se transforma en electricidad, para ser consumida de forma inmediata o almacenarla en baterías.
Para un correcto funcionamiento del sistema, y sobre todo, un mayor aprovechamiento, habrá que tener en cuenta algunos aspectos:
  • Orientación: es importante que los paneles se encuentren orientados de forma que aprovechen el mayor número de horas de sol diarias posibles. Teniendo en cuenta que vivimos en el hemisferio Norte, la mejor orientación será hacia el Sur.
  • Inclinación: sabemos que los rayos solares no inciden igual en invierno que en verano, por lo que lo ideal sería tener una inclinación para invierno y otra diferente para verano.
  • Sombra: tenemos la orientación y la inclinación ideales para captar todo el sol posible, pero frente a nosotros existe algún elemento que proyecta sombra en nuestros paneles...Error! Deberemos contar con el resto de construcciones, árboles, etc. que pueda haber alrededor, porque son un factor importante a considerar.

Ventajas e inconvenientes

Ventajas:
  • Es una energía renovable, inagotable y limpia.
  • Su montaje es rápido.
  • Debido a las latitudes con que contamos, disponemos de un alto número de horas de sol al año, lo que hace que el rendimiento de la instalación sea mayor.
  • Es un sistema con una larga vida útil, así que si se diseña y construye de forma adecuada, al no tener un coste muy elevado, es una instalación muy viable.
Inconvenientes:
  • El sol no es una fuente constante de energía, sino variable, por lo que su rendimiento tampoco lo será.
  • Se debe llevar a cabo un mantenimiento continuo, limpiando los paneles periódicamente, ya que un mal mantenimiento reducirá el rendimiento de éstos.

Amortización

Si se realiza un correcto diseño y cálculo de la instalación, así como un correcto montaje, la instalación de este tipo de sistemas suele tener una vida útil (en buenas condiciones) superior a los 20 o 25 años. Para que esto suceda es imprescindible llevar a cabo un buen mantenimiento, ya que si no es así su rendimiento bajará con el paso del tiempo.


Teniendo en cuenta los costes de este tipo de sistemas (van disminuyendo conforme la tecnología está más desarrollada) y las subvenciones que en ocasiones se ofrecen, pueden quedar amortizados antes de los 10 años, fijándonos en su durabilidad merece la pena.


Tanto los sistemas de energía solar como el resto, sobre los que hablaremos en próximas entradas, están hechos para mejorar la calidad de las edificaciones, utilizando energías renovables sin sacrificar el confort. Es responsabilidad nuestra apostar por ellos y por el medio ambiente.

miércoles, 8 de marzo de 2017


FACHADAS Y AHORRO ENERGÉTICO

Últimamente nos llegan muchas consultas sobre el ahorro energético y que es lo que esto significa de cara a una  comunidad que se está planteando el acometer una obra en una fachada.

Para ello nos parece muy interesante ponernos en situación y hacer un pequeño análisis del parque inmobiliario con el que contamos y cómo y cuándo se han construido. Vamos a tratar de no abarcar en exceso y nos vamos a limitar al parque inmobiliario de Bizkaia, teniendo en cuenta que los porcentajes no variarán mucho respecto a otras provincias.
 
 
Como conclusión podemos decir que, teniendo en cuenta que el poner aislante en las fachadas de las viviendas es obligatorio desde 1979, los aislantes y la cantidad de aislante exigida ha ido variando a lo largo de los años, de manera que el aislante que se instaló en los 90 no cumple con los mínimos de aislamiento exigidos hoy en día, con la entrada en vigor del Real Decreto 314/2006, del 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la edificación (CTE).
 
Os vamos a dejar 4 consejos, de menor a mayor grado de intervención por si os estáis planteando mejorar energéticamente vuestra vivienda o edificio:
 
 
 
1.    Sustitución de carpinterías y vidrios
Hoy en día existen carpinterías con rotura de puente térmico y sistemas de doble acristalamiento, como el Climalit, vidrios de baja emisividad... que reducen mucho las pérdidas/entradas de calor en los inmuebles. Por otra parte, el aislar las cajas de persianas suele ser muy efectivo, ya que es un punto en el que el exterior y el interior están en contacto directo. La permeabilidad de las ventanas es otro factor a tener en cuenta, que nos viene dado en función de la zona climática en la que nos encontremos. 
 
        2.    Aislar puentes térmicos
 Los puentes térmicos se producen dónde la fachada se interrumpe, o algunos de los componentes de la misma, y se pierde la inercia térmica, es decir, que el frío encuentra una autopista para colarse en nuestra vivienda.
 
Para evitar estos puntos fríos, lo que se hace normalmente, es reforzar el aislamiento en los encuentros con la estructura (pilares y forjados), cajas de persianas, y las hornacinas que se hacían antiguamente para poner los radiadores con lo que se reducía el espesor de la fachada.
Lo idóneo es colocar el aislamiento por el exterior de donde tenemos el puente térmico, pero suele ser técnicamente complicado hacerlo de forma individualizada.
 
3.    Protecciones solares
Este método está más enfocado a zonas en las que la demanda energética se dispara por la refrigeración, ya que estos sistemas, fijos o móviles, bloquean de manera parcial o total el paso de radiación solar al interior de los edificios.
Aunque la bajada de la demanda energética se aprecie en las épocas de calor, el estudio para su colocación es muy importante, ya que no se puede restringir la entrada de sol en invierno, momento en el que la entrada de radiación solar es positiva. Es por ello que se debe estudiar muy bien la orientación del hueco, geometría, municipio en el que nos encontramos y las horas de sol que se le atribuyen a éste.
En resumen, debe de ser un dispositivo que limite la entrada de la radiación solar en los meses de calor que a su vez permita que ésta entre en los meses de frío.
 
4.    Mejora de aislamiento térmico de la fachada.
Esta medida está orientada principalmente a reducir las pérdidas energéticas en invierno. El ahorro energético derivado de la implantación de esta medida es mayor en climas fríos y en orientaciones en las que la fachada está menos expuesta al sol, como son las orientaciones norte, este y oeste, por este orden; y en fachadas expuestas al viento dominante.
En general esta solución es más efectiva en edificios residenciales que en los no residenciales.
Y su implementación consiste en la incorporación de aislamiento, lo vamos a dividir en 4 grupos:
4.1. SATE-ETICS
En este sistema lo que se hace es instalar por el exterior de la fachada un aislamiento protegido por un mortero. El aislante se fija con adhesivos o mecánicamente. Se puede utilizar en rehabilitación o en nueva construcción. mediante este sistema se eliminan los puentes térmicos, se mejora la estética de la fachada y se mejora la estética de la fachada. La instalación de este tipo de sistema tiene un coste medio.
4.2. FACHADA VENTILADA
La fachada ventilada está formada por un aislamiento rígido o semirrígido fijado a la fachada existente, y por el exterior se coloca una hoja de protección dándole el acabado que deseemos, separada del aislamiento, formando una cámara de aire que trabaja por convección. Para fijar la hoja de protección al soporte hay que diseñar una  subestructura. Este tipo de sistemas suele tener un coste más elevado.
 
4.3. INYECCIÓN DE CÁMARAS
Se suele optar por este sitema cuando el poner el aislamiento por el exterior no es posible, siempre que la tengamos y se pueda acceder a ella. Generalmente se inyecta espuma de poliuretano o lana mineral insuflada.
Mediante este tipo de intervenciones se aporta rigidez a la fachada, mediante un sistema más económico con un mantenimiento mínimo.
4.4. DESDE EL INTERIOR
Consiste en aplicar el aislamiento desde el interior. normalmente se utiiza cuando el exterior del edificio no se puede alterar, caso de edificios históricos, o cuando se está llevando a cabo una rehabilitación interior y se aprovecha para aislar.
Normalmente se utiliza poliestireno expandido lanas minerales con revestimiento de placa de yeso. Lo bueno de este sistema es que no precisa de mantenimiento ni de sistemas de andamiaje ue invaden la vía pública para su instalación.
 
 
 Ya sabéis que si tenéis cualquier duda estaremos encantadas de atenderos.
 
 
 
 
 
 

lunes, 16 de enero de 2017

GureConsejo: ¿En qué te puede ayudar un arquitecto?


La arquitectura en la última década ha sufrido muchos cambios, y de ahí que los arquitectos que por naturaleza somos muy adaptables y curiosos, nos hemos ido adecuando a la situación y recuperando el terreno que habíamos perdido. Muchas veces, incluso en nuestro entorno, nos encontramos con esta frase: ¨Ah, ¿pero vosotros también hacéis esto?¨.

En este post vamos a intentar explicar de forma resumida lo que un arquitecto hace y los valores añadidos que supone contar con uno, ya que nuestra labor va más allá de lo que la RAE define como arquitecto.

Lo primero que nos gustaría decir es que la arquitectura no es solamente construcción y que para construir hay fases previas en las que el papel de un arquitecto es imprescindible. Por lo tanto, en proyectos de edificación y direcciones de obra, que puede ser nuestro trabajo más evidente, no nos limitamos a hacer edificios, sino que también actuamos en edificaciones que existen: reformas interiores tanto de viviendas como de locales, informes técnicos para rehabilitaciones de elementos constructivos (fachadas, cubiertas,etc.), interiorismo…

Podemos decir que lo que hemos descrito en el párrafo anterior son fases de entrar en el barro, es decir, de construcción, pero antes de llegar a esto, hay pasos en los que la ayuda de un arquitecto puede ser muy clarificadora y beneficiosa. Por ejemplo, si estamos pensando en comprar una vivienda, el asesoramiento de un arquitecto nos puede dar razones objetivas en las que basarnos para decantarnos por un inmueble u otro.

Una vez estamos en obra o a punto de comenzarla, un arquitecto nos puede asesorar en los siguientes aspectos: obtención de permisos, contratación de gremios y comparativa de los presupuestos, dirección de obra (en algunos municipios si se va a intervenir en un edificio con estructura de madera suelen pedir que haya un director de obra), infografías que ayudan a visualizar los espacios, cálculos de estructuras e instalaciones...

Dada la situación actual, en la que la obra nueva es muy escasa y el parque inmobiliario ya cuenta con antigüedad, la labor del arquitecto en su mantenimiento puede ser muy interesante y beneficiar a los propietarios del edificio ahorrando tiempo y dinero. Nuestra labor puede ir desde el asesoramiento para el buen mantenimiento y funcionamiento del edificio, donde la figura de la ITE/IEE cobra importancia, hasta a redactar certificados energéticos, que nos va a dar las claves para poder hacer que nuestro edificio o vivienda se energéticamente más eficiente y plantearnos cómo invertir en mejoras que nos hagan ahorrar energía.

Dentro de las tareas más ligadas a la construcción podemos encontrar algunos trabajos que la gente ni siquiera se plantea hasta que le exigen alguno para seguir adelante con procesos en los que los inmuebles son el objeto de estudio, venta o reparación, tales como tasaciones, informes, dictámenes, peritaciones, en las que la labor del arquitecto es la de aportar información objetiva sobre un problema, solución o valor , y conseguir que diferentes agentes implicados puedan llegar a un acuerdo, o a falta del mismo, imponer la solución más idónea, teniendo en cuenta factores constructivos, urbanísticos, económicos, estéticos y técnicos.

Después de describir unas de las funciones más comunes de nuestra profesión vamos a hablar de otras menos conocidas y, tal y como hemos dicho antes, por los cambios sociales y económicos que se han dado en las últimas décadas, nos hemos sabido hacer un hueco y responder a las necesidades que se nos han ido planteando:
  • Asesoramiento a comunidades
  • Diseño de escenografías y entornos artísticos
  • Amueblado y ambientación de edificios y locales
  • Arquitectura efímera, Pop-up stores, stands…

Así que como veis, los arquitectos no solo hacemos casas, si no que nos dedicamos a muchísimas cosas más. Por ello, si en cualquier momento os veis en la necesidad de contar con la figura de un arquitecto, no lo dudéis y contactar con uno de confianza. Desde GureEra Arkitektura estaremos encantadas de trabajar con vosotros.





martes, 13 de diciembre de 2016

GureConsejo: Tendencias de diseño para el 2017


El 2016 ya se está despidiendo y vamos a dar la bienvenida al 2017 en pocas semanas. Después de haberos aconsejado sobre diferentes temas, queremos cerrar el año con un GureConsejo en el que os explicaremos cuáles van a ser las tendencias, a grandes rasgos, para el año que está a punto de llegar.


Dos estilos dominantes
Como viene siendo tendencia en los últimos años, el estilo nórdico va a estar presente en la decoración del 2017, con sus líneas limpias, colores neutros y naturales va a seguir muy en auge para conseguir ese estilo tan cálido y luminoso que se lleva instalando desde hace ya varios años. Por otra parte, el estilo industrial empieza a coger fuerza, y tonos más oscuros y desgastados piden sitio en nuestros hogares.

En lo que a materiales se refiere la madera sigue siendo la estrella, aunque para el 2017 se prevé que los tonos algo más oscuros hagan su aparición y la veta esté más marcada, es decir, que la madera va a aparecer con más carácter pero siempre en tonos naturales.

Como hemos dicho antes, el estilo industrial va a ser uno de los dominantes y a la hora de elegir materiales va a tener mucha relevancia. El mármol va a volver con fuerza, sobre todo en baños y cocinas. El cemento va a ser un "must" para paredes y suelos, y rastro de metal y óxido van a coger fuerza en la decoración, las lámparas de cobre van a ser un elemento muy recurrente. Todos estos materiales pueden llegar a ser bastante caros, por lo que muchas casas comerciales los están trabajando tanto en melamina como en cerámica, consiguiendo muy buenos resultados.


Abriendo la paleta de colores
La entrada del estilo industrial va a traer nuevos colores a la palestra, vamos a seguir teniendo todos los colores relacionados con el estilo nórdico, como el verde "mint", rosas empolvados, terracotas y azules, pero a éstos se les van a unir colores con un carácter mucho más fuerte como el azul petróleo, verdes intensos y grises.

Los papeles pintados van a seguir siendo una buena alternativa para cubrir nuestras paredes, donde van a  predominar los motivos geométricos y los motivos naturales, con lo que las paredes van a coger relieve, y es más, en los acabados de la cerámica el abujardado viene pisando fuerte.
www.mueble.com

Lámparas y complementos
Es importante saber que los complementos de cada uno de los estilos que van a ser tendencia el año que viene son muy intercambiables, es decir, que es muy fácil integrar elementos industriales dentro del estilo nórdico y viceversa.
www.dicoro.com

En este ámbito, se van a ver complementos y lámparas de elementos naturales, como pueden ser la rafia, cuerda, mimbre y madera, guardando el espíritu nórdico, y van a aparecer metales nobles como el cobre y dorados si queremos seguir la tendencia más industrial.

Para los muebles y las lámparas la geometría va a ser un hilo conductor, donde la inspiración en el Origami va a ser la que más fuerza coja.



Esperamos que las pinceladas sobre las nuevas tendencias os hayan servido de inspiración, pero como siempre os decimos: el estilo lo marca cada uno para sí mismo, así que cuando vayáis a elegir los muebles, papeles pintados o colores para decorar vuestra vivienda o local, tened muy en cuenta que os tenéis que sentir cómodos. 

viernes, 4 de noviembre de 2016

GureConsejo: Mejoras en accesibilidad


No queda mucho para que termine el año y de comienzo el nuevo y por eso, el post de este mes va enfocado a un tema que ha ido cobrando importancia en los últimos años, pero que cobrará aún más durante el año que viene: la accesibilidad en los edificios.

¿Y eso por qué? Pues porque deberemos marcar en el calendario el 4 de diciembre de 2017 como fecha límite para que tanto los edificios como los espacios públicos urbanizados cuenten obligatoriamente con accesos preparados  para las personas con discapacidad, según el Real Decreto Legislativo 1/2013, que aprueba la Ley General de Derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social.

Debemos tener en cuenta que el parque inmobiliario en el que vivimos es antiguo y  un alto porcentaje de los edificios necesita mejorar su accesibilidad. Por ello, es el momento de suprimir las barreras arquitectónicas con las que ahora cuentan, es decir, acabar con los obstáculos físicos que impiden a parte de la población poder acceder o moverse por un edificio.


Muchas veces, cuando hablamos de dar soluciones o mejoras a la accesibilidad de nuestro edificio, pensamos en la colocación de un ascensor como óptima y única solución. Sin embargo, existen diferentes medidas para la supresión de estas barreras y desde GureEra Arkitektura os vamos a contar un poco de cada una de ellas.

Ascensores y rampas accesibles

El ascensor va a ser siempre el medio preferente para dar solución a la comunicación vertical de un edificio, mientras que cuando hablamos de pequeños desniveles, se suele recurrir a las rampas accesibles como medida óptima.

Sin embargo, tanto los ascensores como las rampas están condicionados a las dimensiones con las que cuenta el edificio en sus zonas comunes, así como a los elementos estructurales, por lo que su instalación no siempre es posible.

Cuando hablamos de la colocación de un ascensor, deberemos tener en cuenta en primer lugar si es posible colocarlo dentro de nuestro edificio, bien en el hueco de escalera o en un lugar común a todas las plantas. Si esto no fuera posible, se suele recurrir a espacios privados del edificio con conexión a las zonas comunes, como puede ser un patio interior.

Con respecto a las rampas, es importante tener en cuenta la longitud que tendrá, ya que no podemos superar ciertas pendientes, a menos que seamos amantes de los deportes de riesgo.

Plataformas elevadoras verticales

Este tipo de medida suele ser una buena alternativa cuando la colocación de rampas no es posible. Su uso es apropiado para salvar pequeños desniveles, no mayores a una planta, y donde no exista mucho tráfico de personas, debido a sus menores prestaciones.

Plataformas salvaescaleras y sillas salvaescaleras

Cuando ninguno de los casos anteriores sea posible, la alternativa es disponer de una plataforma salvaescaleras como medida de supresión de barreras arquitectónicas. Esto suele ocurrir, en general, en espacios limitados donde no hay cabida para una rampa y con tramos de escaleras de ancho reducido donde, teniendo en cuenta las dimensiones mínimas para una plataforma vertical, el ancho de escalera restante no cumpliría los pasos mínimos establecidos.

El hecho de colocar una plataforma salvaescaleras implica la ocupación de parte de la escalera por dicho elemento, es decir, la ocupación de parte de la vía de evacuación del edificio. Por ello, es imprescindible tener en cuenta que la plataforma no entre en conflicto con las condiciones exigibles de evacuación y uso de la escalera.

Por otro lado, existen también las sillas salvaescaleras. La diferencia principal entre las plataformas y las sillas salvaescaleras es que las primeras permiten el uso de la silla de ruedas, mientras que las segundas no, por lo que este tipo de medida es recomendada de cara a usos más domésticos, por ejemplo, en viviendas unifamiliares.

                                    Plataforma elevadora vertical                                  Plataforma salvaescaleras


Por último, os recordamos que existen diferentes subvenciones para la mejora de accesibilidad en edificios, por lo que os dejamos el link donde podréis echar un vistazo:



Como veis, existen muchas posibilidades para realizar mejoras en la accesibilidad de nuestros edificios y nuestro entorno. Si estáis pensando ello, no dudéis en contactar con un profesional, que os dará las pautas para poder obtener la mejor solución. 

lunes, 10 de octubre de 2016

GureConsejo: Cómo llevar a cabo una reforma sin morir en el intento

Dicen que una reforma puede llegar a ser motivo de separación, y aunque nos parece un poco exagerado, es verdad que pueden surgir problemas y desacuerdos que nos lleven al borde de nuestros nervios.

Para que os enfrentéis a esta situación con una hoja de ruta os vamos a dar unos pequeños consejos que pueden hacer la reforma más llevadera:

¿Qué quiero hacer? Parece una pregunta fácil, pero es el primer y más importante paso. En el momento en el que tenemos claro qué es lo que queremos, es en el que podemos empezar a movernos. Hay que tratar de definir al máximo lo que queremos llevar a cabo para poder cuantificar tanto en tiempo como en dinero lo que nos va a suponer la reforma.

La calculadora, nuestra fiel compañera. Una vez tengamos claro qué es lo que queremos hacer, es el momento de sentarnos a hacer números... De cuánto disponemos, cuánto nos puede suponer aproximadamente, cómo lo vamos a poder pagar... En este punto hay que ser realista, teniendo en cuenta que el metro cuadrado de una reforma integral puede ser fácilmente de 600€. Esto nos servirá para hacer unos "números gordos".
Pedir presupuestos. Llega el momento de levantar el teléfono y hacer llamadas. Nuestra recomendación es que como mínimo se pida presupuesto a 3 empresas diferentes.


Lista de prioridades.Una vez tenemos los presupuestos entre las manos, tenemos que ver qué es lo que nos cuesta cada cosa y compararlo con el dinero del que disponemos:


Nos llega: perfecto, no tenemos que ponernos a elegir.

No nos llega: tenemos que tener claras nuestras prioridades y saber a qué podemos renunciar y a qué no. Si no podemos renunciar a nada habrá que plantearse la forma de llegar al presupuesto.


Cuidado con los imprevistos. Ya tenemos los presupuestos, hemos decidido qué podemos hacer y cómo lo queremos hacer. Nuestra recomendación es que siempre se guarde una cantidad de dinero, entre un 10% y un 20% para posibles imprevistos que puedan surgir. Entendemos que esto suele ser complicado, pero tenerlo previsto en el plan de ahorro que vamos a llevar a cabo puede facilitarnos mucho las cosas, evitando que la sensación de ahogo aparezca.

Contratar profesionales.
Tenemos que tener mucho cuidado con las personas a las que dejamos entrar en nuestra casa. No podemos olvidar que estamos haciendo la reforma de un espacio en el que vamos a pasar muchas horas y va a ser nuestro hogar, por lo que si cuando nos sentamos en el sofá a descansar nos vienen recuerdos del problema que hubo al poner el suelo de la sala, lo de relajarnos nos va a costar más.

Cuando contratéis a cualquier profesional intentad confirmar que está al día con seguros, hacienda... ¡mejor prevenir que lamentar! 

Por otra parte, las personas a las que contratemos nos deben facilitar el camino, por lo que nos pueden asesorar, incluso llevar, en temas burocráticos, petición de licencias, optimización de diseño. 


Cuestión de tiempo. Todos estamos ansiosos por ir a nuestra casa y verla sin polvo y con los muebles en su sitio, peeeeerooooo cada cosa lleva su tiempo. Es verdad que está bien pedir a la empresa o técnico que nos va a llevar la obra un planning, para ver cuánto puede tardar, pero tenemos que tener en cuenta que esto es ORIENTATIVO. Las cosas llevan su tiempo, y sin que la reforma de un baño se convierta en la obra del Escorial, tenemos que tener presente que no se diseña de un día para otro, los azulejos que nos gustan puede que no los tengan en stock y que hay que dejar secar la pintura.

Nuestros muebles. Si vamos a mantener los muebles de los que disponemos, nos tenemos que armar de valor, paciencia y algo para taparlos. Tenemos que ser realistas, y deshacernos de aquello que no vayamos a usar, luchar contra el Diógenes que llevamos dentro. Si disponemos de un sitio donde guardarlos puede ser todavía mejor, la obra no es un campo de batalla, pero sÍ es un lugar donde suciedad, herramientas y personas conviven, no siempre en perfecta armonía.
Control sobre la obra. Ya tenemos todo atado, y es el momento de que se empiece a levantar el polvo, la obra comienza. Os recomendamos que tengáis cierto control sobre la obra, es decir, que sin volverse loco, pasarse todos los días un ratito por la obra para ver cómo va y si se están haciendo las cosas como se habían proyectado, si hay que cambiar algo...
Sabemos que es complicado, porque siempre hay un jubilado con buena cintura que va a conseguir regatearnos, pero tenemos que tratar de que no entren personas ajenas a la obra, sobre todo por seguridad, y segundo para que los trabajadores puedan estar tranquilos y sin distracciones.

Esperamos que los consejos que os hemos dejado os sean de utilidad, aunque una de las cosas más importantes en las reformas sólo la podéis aportar vosotros: PACIENCIA. Y si veis que es esto en lo que más flaqueáis, desde GureEra Arkitektura esperamos vuestra llamada.